lunes, 27 de julio de 2009

SUGERENCIAS PARA EL APRECIO Y CRÍTICA DEL ARTE

Aunque la reacción a una obra de arte es un proceso muy personal, subjetivo, fuertemente condicionado por la cultura y el estudio, todavía es posible reflexionar sobre algunos elementos muy básicos que pueden considerarse como terreno común a todas las artes. El determinar tales elementos no debe erigirse en una lista de "reglas" por las cuales uno pueda medir inmediatamente el valor artístico de una obra concreta. Más bien tal consideración puede potenciar nuestra propia reacción hacia el arte, haciéndola verdaderamente humana, en contraposición a una reacción instintiva -propia del animal- de "gusto-disgusto", como podemos sentir hacia un alimento o a la temperatura.

I. PRINCIPIOS GENERALES

A un nivel u otro, el arte se relaciona con la BELLEZA , como distinta de la utilidad, valor monetario, efectividad social o la adquisición de conocimiento. Mientras todos estos elementos se encuentran frecuentemente en las obras de arte, no son suficientes por sí mismos: herramientas, lingotes metálicos, leyes y libros de texto, son ejemplos de cosas reales que no se consideran ARTE, pero que proporcionan algún valor de los ya mencionados.

Probablemente es imposible definir estrictamente a la BELLEZA con ejemplos concretos; lo más que podemos acercarnos a una afirmación de valor universal es decir que la percepción de la belleza causa un placer que es específicamente humano y autosuficiente (desligado de otras consideraciones). Algo hermoso (visualmente, o en música o literatura) causa placer por el mero hecho de ser conocido, independientemente de que podamos poseerlo o usarlo o de cualquier otra consideración. Expresiones clásicas referentes a la belleza son las siguientes:

Es hermoso aquello que causa placer con sólo ser conocido.
La belleza es la verdad que causa placer (opuesto a algo falso, falsificado).
La belleza es el esplendor ( "brillo radiante" ) del orden.

Estas descripciones pueden cotejarse con la belleza en todas sus formas, en la naturaleza o en los objetos artificiales (flores, puestas de sol, cristales, animales, trinos de pájaros...) Pero reservamos la palabra ARTE para aquello en que la intervención humana es la raíz concreta de ese "orden resplandeciente", por la selección de elementos y su organización en un todo que produce el placer especial descrito previamente. ARTE implica belleza artificial.

Porque el conocimiento humano comienza en los sentidos y se realiza con plenitud en la mente, causando también efectos en las emociones y la voluntad, tal vez podamos analizar los elementos que entran en el placer estético según niveles distintos:

A- REACCIONES SENSORIALES, cada una placentera o desagradable en sí misma:

Color : (pureza, saturación, complementariedad) . Contraste (luz y sombra). Tono musical (pureza, complementariedad, contraste, volumen).

Ritmo : repetición de líneas, formas, colores, sonidos, movimientos (aplicable sobre todo, aunque no exclusivamente, a las artes que se desarrollan en el tiempo: música, danza...).

Crecimiento : también aplicable a las artes no estáticas. Desarrollo por cambios de intensidad, tamaño, complejidad (volumen sonoro, relaciones de tono, movimiento...).

Los sentidos internos (imaginación) y la memoria tienen un papel muy importante como condicionantes de cada impresión sensorial concreta.

B - PLACER INTELECTUAL DEBIDO AL ARTE:

- El placer de conocer algo nuevo se encuentra en todo conocimiento, no sólo en el Arte. Aquí, lo da el descubrir : un nuevo punto de vista, o una nueva combinación de elementos antiguos, nuevas imágenes mostradas o sugeridas. Descubrir "orden", en las ideas que guían al artista, en la composición, contraste, desarrollo.

- Percibir significado , en cuanto el arte es algo capaz de comunicar ideas, emociones. (Aun una teoría o una fórmula matemática puede ser "bella" en este sentido, por su sencillez y su lógica fértil). El placer de entender es el gozo más específicamente humano. Incluye también el reconocer algo, en sí o en sus relaciones: lo que ya se conoce de alguna forma, se ve de nuevo, preferiblemente desde otro punto de vista. Se da en el arte representativo, música descriptiva, gestos simbólicos, combinaciones de ideas, o en imágenes o palabras, en literatura o en las artes visuales.

- El placer de apreciar algo perfectamente conseguido : siempre que vemos algo bien hecho, sentimos el placer de ser testigos de ello. También aplicable en otros ámbitos.

C - ELEMENTOS EMOTIVOS DEL ARTE:

- La emoción más básica: algún placer, como se ha indicado ya.

- Asociaciones emotivas. Conscientes o inconscientes, por previas experiencias, cultura, mensaje percibido. Amor, alegría, odio, repugnancia. Las reacciones emotivas de carácter negativo pueden sobreponerse y anular el placer artístico.

- ADMIRACIÓN: Tal vez el elemento más necesario para gozar del Arte. Causada por la habilidad del artista ("si lo puede hacer cualquiera, no es buen arte"), tal vez subrayada por sobreponerse a dificultades inusitadas. Admiración debida a algo "sobrehumano": por el tamaño, complejidad, esfuerzo. Menos directamente: antigüedad, rareza (ediciones limitadas, un objeto "único en el mundo"). La mayoría de las obras de arte solamente ofrecen algunos elementos intelectuales y emotivos de los que hemos mencionado, pero la constatación de un control innovador, y del dominio del medio por el artista, es un elemento común, tal vez más evidente cuando se muestra en la sencillez de los medios utilizados para producir el placer estético.

Resumiendo: UNA OBRA DE ARTE produce placer estético por medio de elementos sensibles, a través de sus cualidades propias y por su capacidad de causar un impacto intelectual y emotivo, bajo un control debido a la maestría del artista.

El control se percibe en el hecho de que la obra de arte demuestra:

UNIDAD: tiene todos los elementos necesarios para constituir un todo auto-contenido.

EQUILIBRIO: los elementos tienen las relaciones adecuadas entre sí y con el todo.

ORIGINALIDAD: el artista exhibe una intuición personal o una rara habilidad.

SINCERIDAD: Los materiales y técnicas se usan de acuerdo con su naturaleza y su adecuación para el efecto que se busca (no hay "oropeles", "plástico", imitaciones..)

PUREZA: la obra de arte es "autosuficiente". Su efecto primario NO es el excitar avaricia, odio, concupiscencia, hambre, ni siquiera piedad o amor. Algunos de estos efectos concomitantes pueden acentuar o destruir el placer puramente estético: lo destruyen si resultan ser dominantes.

Podemos aplicar estas ideas a nuestras reacciones ante "obras de arte" cuando se nos dice que fueron hechas por un mono, un ordenador, el resultado casual de lanzar pintura contra un lienzo. O cuando vemos "arte comercial", que intenta provocar deseos, avaricia, excitación sexual, odio...(muy semejante al arte usado como instrumento de propaganda política, especialmente en tiempos de guerra o cuando se intenta imponer una ideología o una dictadura).

II- APLICACIONES A LAS ARTES EN UNA SUPERFICIE (PINTURA, FOTOGRAFÍA)

A- ELEMENTOS MATERIALES:

Formas, líneas, color, son los "materiales de construcción" que puede utilizar el artista. Se ven modificados y condicionados por las cualidades del medio (madera, piedra, vidrio, papel, lienzo...) y por el modo de utilizarlos: textura, brillo, opacidad. En "medios mixtos" se puede introducir un elemento de espesor, y la calidad tri-dimensional de una capa gruesa de pintura puede constituir un elemento expresivo.

B- ELEMENTOS ESTRUCTURALES

La composición puede subrayar formas, repetición, perspectiva (efectos tri-dimensionales). Lo mismo el contraste de tamaños, tonos, color o las líneas y masas. Ya que se trata de un arte visual, luces y sombras tienen gran importancia.

C- ELEMENTOS SIGNIFICATIVOS:

Para comunicar su mensaje artístico el artista puede utilizar:

- formas creadas (formas, líneas) sin más contenido que su propia belleza y orden (arte decorativo, frecuentemente de figuras geométricas; formas abstractas de dos dimensiones o en relieve).

- formas modificadas en grado mínimo (arte figurativo) de tal modo que el que las ve reconoce inmediatamente los objetos y encuentra placer en verlos reproducidos con fidelidad.

- formas idealizadas , que expresan sólo un aspecto de la realidad (escogido por el artista, como pueden ser formas geométricas subyacentes) o que intentan sugerir otra realidad más allá de lo obvio (símbolos) o bien por el modo de presentar una cosa o por la yuxtaposición o combinación de varias.

Todos los elementos deben actuar conjuntamente para conseguir expresar mensajes sensoriales, intelectuales y emotivos, como se dijo al mencionar los Principios Generales. En el caso de la fotografía, donde el elemento de habilidad es menos evidente (porque el artista no produce la materialidad de cada línea o forma, sino que usa una máquina para hacerlo en su mayor parte), la idea de maestría y control debe expresarse por la elección de punto de vista, perspectiva, luz y hora del día, momento exacto de la toma, tamaño y forma de la imagen final, su densidad, contraste y color.

Modificaciones secundarias del proceso fotográfico pueden ser también importantes al cambiar la imagen para simplificarla o darle mayor impacto: solarización, reducción a sólo líneas, texturas añadidas, color alterado... En tales casos es posible que se desdibujen los límites entre fotografía y pintura, haciendo más y más evidente la presencia del artista en la imagen final, y menos la de la máquina.

La fotografía deja de ser ARTE, en el sentido explicado, si su función primaria llega a ser el dar información. Esto es aplicable a la fotografía de noticieros, o al mero recoger datos en imágenes: por ejemplo, fotos para archivos de seguros, fotos de grupo, fotografía médica, antropológica, de la naturaleza, cuando la elección de punto de vista, iluminación, lente, no viene dictada por razones estéticas sino por exigencias de exactitud y reproducción total.

Esto no significa que la habilidad mostrada en tal trabajo no tenga mérito, pero la admiración que causa puede compararse a la que sentimos ante otras actividades como conducir un automóvil, hacer trabajos de carpintería, etc., donde no esperamos normalmente encontrar un placer estético principalmente, y que no se catalogan entre las BELLAS ARTES, sino como formas de artesanía.

III - CUALIDADES ESPECÍFICAS DE LA FOTOGRAFÍA COMO ARTE

La fotografía tradicional es un proceso físico-químico por el cual objetos luminosos, en sí o que están iluminados, producen una imagen permanente en una superficie. Puede darse con una mínima intervención humana (con las cámaras automáticas de una sonda espacial) o puede ser controlado por el fotógrafo. Constituye así un medio adecuado para la expresión humana, y entra en la categoría de medios capaces de producir los efectos que buscamos en el ARTE.

Se dice frecuentemente que la fotografía es un"lenguaje", precisamente por su capacidad de transmitir información en una forma muy directa. Pero así como un lenguaje, por sí mismo, NO constituye Literatura (como expresión artística), la mera transmisión de datos (formas, hechos, lugares) por medio de la fotografía no constituye Arte equiparable a las otras artes visuales.

En una obra literaria, escrita o hablada, el placer estético se encuentra en el sonido y ritmo de las palabras y en su orden (verso, en todos sus estilos), así como en el significado que expresan (imágenes sugeridas, metáforas, desarrollo de ideas). Porque las palabras son medios de comunicar conceptos, la fuente más importante del placer estético no se encuentra en la materialidad de su sonido, sino en el significado que expresan. La elección de palabras adecuadas debe subordinarse a ese fin.

De un modo semejante sería de esperar que la fotografía como lenguaje tenga la función primordial de transmitir significado, "narrando un acontecimiento" o una idea, que puede ser hermosa en sí misma o que tan sólo se presenta bellamente, y que puede producir reacciones emotivas como lo hace un buen libro. Pero, para ser ARTE, la forma de presentar el contenido debe ser claramente la fuente de esos efectos. Por ejemplo: un titular de periódico acerca de un terremoto devastador causará una reacción emotiva en todo lector normal, pero no será por ello literatura artística. Una foto detallada de las personas que sufren ese desastre queda en la misma categoría. Ni es necesariamente Arte una foto de una flor hermosa o de un niño, aun dado el atractivo natural del tema.

Podemos tener una gran foto como noticia, que capta un momento histórico, único, y debe conservarse como un tesoro por su valor de presencia inmediata, y sin embargo no es Arte. Las fotos de personas públicas que llenan nuestras revistas frecuentemente serán sin interés para un lector que no sabe quiénes son: su atractivo es transitorio, depende de elementos no fotográficos.

Lo mismo debe decirse de las fotos que extienden nuestro conocimiento en ámbitos donde nuestros sentidos son insuficientes. Fotos astronómicas o a través del microscopio producen un placer intelectual: vemos algo que en sí es maravilloso, que nos asombra, y esta reacción es muy parecida al placer estético. Pero la foto puede obtenerse automáticamente, y en muchos casos el autor humano ni siquiera sabe lo que mostrará la foto hasta que se produce. No hay ARTE como actividad consciente. El placer de "conocer algo nuevo" se encuentra exclusivamente en la cosa misma, no en el modo en que un artista la presenta.

Podemos aclarar el tipo de reacción distinguiendo entre la labor de un fotógrafo como "artesano" y como "artista". La simple maestría del proceso fotográfico, aun llevada al nivel más alto, se mantiene dentro del ámbito de lo "artesanal". Puede producir imágenes conmovedoras, y muy agradables, por el contenido de información de la foto, como ya queda dicho. Pero esto no garantiza su valor artístico.

"Fotos de tarjeta","fotos de calendario", de viajes, instantáneas de tipo familiar, constituyen un tipo de fotografía en que se encuentra el nivel de calidad técnica más elevado, especialmente por el automatismo de muchas cámaras modernas. Tienen en común, generalmente, el hacer la foto, en una forma obvia , de algo interesante o aun hermoso en sí mismo, con luz frontal y con una lente "normal" (en el ángulo de cobertura). Son detalladas y tienen un color "natural". Nos dan mucha información de un modo impersonal, como lo hacen una guía turística o unas actas judiciales. En su mayor parte se consiguen siguiendo programas electrónicos, sin esfuerzo personal. "Grabar" lo que está ante la cámara es esencial en fotografía, pero tales fotos no superan ese nivel. Así ocurre con los textos escritos en un noticiario.

Para ser ARTE (literario o visual), se necesita la labor transformadora, selectiva y original del artista, que escoge todos los elementos que deben incluirse o rechazarse, su importancia relativa y su efecto en la obra total. El fotógrafo debe escoger el momento de tomar la foto, el ángulo desde el que se presenta el sujeto, la colocación, tamaño y luz de cada elemento de su composición. El tipo de cámara, formato, película, el uso de Color o Blanco y Negro, contraste, grano, nitidez o difuminado, debe decidirse con el mismo cuidado y por los mismos criterios que llevan a un pintor a escoger óleos, acuarelas, plumilla, grabado o cualquier otro medio. No existe un medio universal ni un formato que sea siempre el mejor para cualquier tema, por lo que el artista debe escoger con libertad lo que le lleva a conseguir el resultado apetecido.

Es posible trabajar dentro de una "camisa de fuerza" que uno se impone (como un poeta puede decidir escribir sólo sonetos), pero esta decisión necesariamente restringe el ámbito de expresión artística: no todos los temas piden un formato cuadrado ni otro ya predeterminado, aunque sean los tamaños comerciales de película o papel fotográfico.

Una crítica de fotos debe analizar el éxito o fracaso de la imagen como obra del fotógrafo. La foto debe evidenciar una sensibilidad hacia la belleza en cuanto puede ser adecuada para que la exprese la fotografía , aun cuando tal belleza no es visual sino emotiva o intelectual (como la de un rostro de un anciano o una acción heroica). Los medios utilizados para comunicar el mensaje "participa conmigo de la belleza que presento en este trabajo" han de ser tan naturales para hacerlo que ellos sean también una fuente de placer estético. Aun la imagen de algo feo o grotesco tiene que dar dignidad y transformar con un respeto obvio aquello que se muestra (pensemos en los retratos de enanos, de Velázquez).

Si la foto "dice" algo más que su propia belleza visual, debe hacerlo en una forma nueva, personal, atractiva. También la Literatura tiene que ser más que un libro de texto, o un código de leyes para mejorar la sociedad. Lo que se detiene en el nivel de información, sea cual sea su impacto, puede compararse a una noticia de prensa que lleva a la acción, pero no es Arte.

IV- EL APRECIO CRÍTICO DE LA FOTOGRAFÍA

De un modo que la distingue de todas las demás expresiones artísticas, la fotografía puede darnos una gran impresión de realidad y presencia, al menos en algunos casos. Por esta capacidad resulta difícil o imposible juzgar las fotos con un único criterio. En la forma más general podemos comenzar distinguiendo fotos que son "buscadas por sí mismas" de las que son primariamente medios de comunicar información. Sólo las del primer grupo pueden juzgarse exclusivamente por criterios artísticos. Las del segundo grupo, que nos comunican datos (hechos, ideas, emociones) serán un éxito o un fracaso dependiendo de su adecuación para conseguir tal propósito en una cultura, un lugar y un tiempo concretos.

Fotos que transmiten información pueden ser tan desagradables como las de tipo policial, de pasaporte, de especímenes de laboratorio biológico. También pueden ser asombrosas, como las de galaxias o estrellas en explosión, o tan útiles y agradables como las de grandes obras maestras de la pintura, inaccesibles a la mayor parte de la gente en museos distantes. En teoría, esas fotos pueden obtenerse automáticamente, por medio de algún robot. Su mayor encomio es el reconocer su fidelidad al original: una calidad técnica que indica habilidad, pero no un pensamiento creativo.

En un peldaño por encima de ese tipo encontramos fotos de familia, que se guardan como ayuda a la memoria, de cómo era la gente, quiénes estaban en una ocasión determinada, en una reunión de sociedad, en un acto académico. También las fotos de ciudades y barrios, de sus transformaciones, de los sitios de trabajo... Muchas de esas fotos se atesoran en familias o como datos de valor social: la imagen sin importancia de hoy será mañana algo entrañable o tema de investigación. Todas esas fotos exigen una elección de momento, ángulo, cámara, que influye en el resultado y puede elevar a la imagen a niveles artísticos por encima de su función de recoger un momento interesante. Pero tanto el fotógrafo como el que ve sus imágenes tienen un interés mayor en la información que se transmite que en cualquier valor estético que pueda contener.

Si lo antiguo y cambiante tiene interés como una especie de "viaje en el tiempo" también lo tiene lo remoto y exótico en nuestra propia época. Relatos de viajes con sus imágenes son la respuesta obvia para nuestro deseo de conocer otros lugares o para compartir con otros la experiencia de visitarlos. Pueden producir el placer de conocer algo nuevo y, si son técnicamente perfectas, las imágenes pueden darnos una sensación extraordinaria de presencia (por ejemplo, las grandes transparencias murales en color de las mejores oficinas de viajes).

En la medida en que esas fotos nos dan información exacta y equilibrada acerca del lugar que representan, merecen nuestra admiración, y el fotógrafo merece nuestro aprecio por la sensibilidad y pericia necesarias para ofrecer imágenes representativas de otro país o cultura. De nuevo, más aún que en las categorías precedentes, la selección del momento adecuado, del punto de vista y los materiales usados, mas la disposición de los elementos en la foto, pueden producir ARTE. Pero la razón de hacer las fotos, casi siempre presentadas como una serie, es el dar información.

Fotos de "la naturaleza" constituyen un tipo restringido de imágenes de otros entornos, no distantes necesariamente, pero que no forman parte de nuestra experiencia común, al menos en el nivel de observación que nos proporciona la cámara. Fotos de cristales, plantas, insectos, animales salvajes, nos dan a conocer y nos hacen accesibles miles de sujetos hermosos e interesantes. Muy frecuentemente exigen un nivel muy elevado de pericia y de paciencia. La autenticidad, exactitud y presentación completa son las cualidades que se buscan; ellas dictan la selección de los medios para obtener la máxima fidelidad y para no alterar al sujeto: trípode, lentes teleobjetivo, flash.

Muchas fotos de la naturaleza nos impresionan con la belleza del sujeto que se nos ofrece. Pero no es una belleza DEBIDA AL HOMBRE: la ha recogido un ser humano, que típicamente se esfuerza por no introducir nada suyo en la foto, por lo menos en cuanto su introducción pueda interferir con las cualidades antes mencionadas. También es posible encontrar ARTE en estas imágenes de la naturaleza, pero esto será un efecto secundario. Muy parecido es el campo de fotos hechas en el contexto de una afición concreta: coleccionar fotos de trenes, autos, aviones, pájaros o cualquier otro sujeto, natural o artificial.

Una extensión de la fotografía de la naturaleza son las imágenes hechas para documentar montañas en su estado natural, parques, arrecifes submarinos, costas, bosques. Quieren dar una experiencia visual de algo hermoso y desconocido, tal vez en peligro de desaparecer; el fotógrafo se oculta. Menos apreciadas, tal vez, pero no muy distintas en su finalidad y su técnica, son las fotos que nos proporcionan vistas de paisajes, flores, animales, sitios famosos, en calendarios, tarjetas postales, "recuerdos" en general. Ni hay una diferencia importante si la imagen es de los edificios en una ciudad o de las cumbres en una cordillera.

Cuando la foto recoge algo interesante como un hecho fugaz, capturado en el momento exacto, tenemos fotografía de NOTICIERO en sus diferentes facetas: deportes, política, guerra, sociedad. La historia se hace presente al observador y queda fijada para la posteridad. Estas imágenes exigen conocer el contexto de las personas y hechos que se presentan: están condicionadas por la cultura en que ocurren los hechos y resultan sin interés -o incluso ininteligibles- para quien no conoce su importancia en ese contexto. Pero para quienes captan su mensaje, la imagen puede ser valiosa, cómica, trágica o repulsiva, como los hechos mismos. Una gran foto periodística tendrá la capacidad de presentar el momento más significativo, el gesto más revelador, el detalle más emotivo de algo de significado o interés universal.

La necesidad de hacer la foto en momentos de tensión, sin tiempo de escoger alternativas, bajo condiciones de luz inadecuada, desde ángulos restringidos, incluso con peligro del fotógrafo, exige una mayor flexibilidad en las exigencias técnicas de la foto. El grano de la imagen, falta de nitidez, fotos movidas, se aceptan como algo natural en esas circunstancias, especialmente en situaciones de guerra. Incluso puede decirse que esos "defectos" se convierten en cualidades positivas, como pruebas de autenticidad y realismo. Y se acepta una metodología de hacer multitud de fotos, para luego escoger la que mejor representa la noticia. La creatividad se centra en el proceso de editar, aunque éste recae frecuentemente en alguien distinto del fotógrafo.

Fotos-noticia, "en clave menor", son las llamadas "fotos de interés humano", que no buscan ser publicadas ni tratan de personas o hechos importantes. Nos dan la sensación de estar presentes a algo que nos resulta interesante por su efecto en nuestras emociones, dándonos la oportunidad de participar en una situación alegre o penosa. Pueden ser fotos de gran valor si lo hacen con éxito, aunque no tengan otras cualidades.

En todos los tipos de fotografía mencionados hasta ahora se puede decir que el sujeto importante es el que está frente a la cámara, no detrás de ella. El fotógrafo plasma y transmite lo que ve, con la mínima modificación posible. Su pericia y sus instintos colaboran para el mismo fin. Y las fotos aparecen ligadas a un tiempo y un lugar: se las aprecia mejor si uno sabe cuándo y dónde se hizo la foto, y por qué (especialmente en fotos-noticia). Sin este contexto, la foto puede ser falta de interés e incluso de significado.

Todos estos criterios cambian cuando hablamos de fotos que son buscadas por sí mismas. En muchos casos no sabemos, ni nos interesa, dónde o cuándo se hicieron, ni aun tal vez qué representan. La foto tiene valor propio, como algo que merece nuestra admiración y que se aprecia por sí mismo, lo mismo que una pintura, un grabado, una alfombra o un mosaico. Su fin es producir el placer estético, aun cuando incluya un contenido intelectual, un "mensaje" para la mente o el corazón. Idealmente debe ser apreciada sin restricciones de tiempo o contexto cultural. El valor de tal foto resta en la utilización de elementos formales para producir una imagen con cualidades visuales del mismo orden que las que se buscan en otros ejemplos de arte gráfico (en dos dimensiones).

No es frecuente que revistas o salas de exposiciones presenten imágenes fotográficas que buscan solamente el valor estético de una obra de Arte, y muy pocos fotógrafos han pasado a la historia por ese tipo de trabajo. Ejemplos clásicos pueden ser los paisajes de Ansel Adams o las composiciones de Edward Weston, obras sobre todo en Blanco y Negro que nos impresionan por su aparente sencillez de medios técnicos, pero que son verdaderos poemas de luz y sombra, de líneas y composición, y que exigieron un gran esfuerzo de trabajo y tiempo para conseguir esos efectos.

En algunas ocasiones entra en juego la "suerte", que siempre favorece a quien está alerta, para capturar un breve momento de luz inesperada o una yuxtaposición de elementos fugaces. Y siempre hay que considerar las muchas imágenes que en un proceso crítico de escoger los negativos y su positivado terminan descartándose. No en vano se dice que el mejor accesorio del fotógrafo es su papelera.

Desde la introducción del ordenador y de la digitalización de imágenes -bien a partir de negativos tradicionales o ya en la cámara que toma la foto- se da con mayor frecuencia una transformación inventiva de la realidad por el uso de programas que ofrecen posibilidades sin límite al que los conoce a fondo. Su utilidad más obvia es la de retocar, eliminar o sustituir elementos que no pudieron controlarse al hacer la imagen original, un proceso que es muy laborioso y limitado en su alcance en la fotografía química. En ese trabajo no se utiliza al ordenador como instrumento propio para conseguir la imagen en su contenido básico. Pero es posible también que éste sea el caso, y que el resultado final sea imposible de obtener de otro modo.

Gran parte de los "efectos visuales" del cine contemporáneo son producto casi exclusivo de esas técnicas, y lo es también mucho de la "fotografía" publicitaria, que apenas es fotografía en el sentido expuesto al comenzar esta discusión. Pero puede ser Arte, comparable a lo que se hizo a mano, con dibujos, aun en el cine de no hace muchos años. Tenemos, simplemente, un nuevo medio expresivo que utiliza el ordenador y sus programas en lugar del pincel o lápiz tradicional.

V.- UN GUIÓN PARA LA CRÍTICA DE FOTOS EN UN CLUB DE FOTOGRAFÍA

Hay grupos de fotógrafos que se centran en un tipo concreto y limitado de fotografía: de la naturaleza, de fondos submarinos, de viajes. O que quieren utilizar una técnica especial: una cámara de gran formato (la escuela del f/64 en América), solamente el Blanco y Negro, fotos de objetos muy pequeños a gran aumento, etc. Cuando el punto de partida es único en este sentido, el trabajo resultante debe juzgarse de acuerdo con esas bases.

Si el grupo es heterogéneo, utilizando la fotografía como un modo de expresar intereses diversos, la crítica debe comenzar con una idea clara de la naturaleza y finalidad de cada foto.

1- ¿Es la foto primariamente INFORMATIVA?

A. Acerca de OBJETOS

a- un documental de lugares, costumbres, gentes.
b- fotos de viajes, típicamente en una serie de diapositivas.
c- naturaleza: animales en su entorno, paisajes, vistas escénicas.
d- arquitectura.

B. Acerca de HECHOS

a- actividades deportivas.
b- de personajes políticos y sus actividades.
c- acontecimientos públicos, desde un incendio a un motín callejero.
d- fotos de interés humano: personas en su trabajo o descanso, alegres o sufriendo.

2- Fotos "BUSCADAS POR SÍ MISMAS", que son primariamente una composición de líneas, formas y colores, con o sin un contenido o mensaje reconocible.

A. FOTOGRAFÍA REALISTA: el autor no cambia a la realidad, sino que selecciona en ellla los elementos que mejor pueden dar placer estético, excluyendo los que estorban.

a- escoge la luz, su ángulo, hora del día, Color o Blanco y Negro.
b- la perspectiva, tamaño relativo de los objetos, profundidad de campo.
c- líneas y formas, variedad, repetición, uniformidad.
d- tono y color: intenso, diluido, contrastado, monocromático.
e- objeto seleccionado. atrayente en sí mismo, o hecho atrayente.

B. NO-REALISTA: "NO IMPORTA QUÉ ES". El fotógrafo aísla algo hasta el punto de convertirlo en un tema propio, o lo cambia por distorsión óptica, manipulación del color, montaje de imágenes o cualquier otra técnica, en la cámara o el laboratorio.

a- distorsiona lo que es todavía reconocible: ¿subraya o crea belleza de líneas, formas, relaciones a otras cosas?
b- diseños "gráficos", en que líneas dominantes, formas y colores, producen un todo con su estructura bidimensional, frecuentemente geométrica.
c- en el laboratorio: solarización, efectos de grabado, bajorrelieve, imágenes múltiples.
d- imágenes no cambiadas, pero vistas en forma inesperada: invertidas, recortadas hasta dejar de ser reconocibles, etc.
e- imágenes tratadas en el ordenador, con resultados que están predeterminados por el programa. El fotógrafo tiene que escoger cómo consigue efectos imposibles en la cámara o laboratorio, y su papel es el de seleccionar qué usa y para qué. En cada categoría habrá fotos excelentes y fotos pobres, y se dará un área de fusión entre los apartados 1 y 2.

Pero si queremos considerar la foto como ARTE, debemos insistir en su atractivo, duradero y universal, por ser algo auto-contenido y suficiente para producir placer estético.

P. Manuel Carreira SJ

ÉTICA DESDE DIOS – EMERGENCIA, DIVERGENCIA, CONVERGENCIA - PROFESIONALIDAD

INTRODUCCIÓN

Es necesario establecer claramente el concepto de ÉTICA al iniciar esta presentación, pues no es claro de antemano que todos demos el mismo contenido a la palabra clave. Sin investigar textos ni sus interpretaciones, indicaré qué entiendo yo por Ética en esta ponencia, de modo que quienes piensen en otros modos de definirla no se vean confundidos por la diversidad de lenguaje.

 

Como definición teórica y filosófica, en cuanto trata de una rama del conocimiento moral, ÉTICA es el estudio de la actividad libre y responsable del Hombre en el ámbito personal y social, con respecto al orden debido a su naturaleza y destino eterno.

 

Como definición práctica que describe una ciencia aplicada , ÉTICA es la base de valoración de la actividad humana, según el criterio de los derechos y deberes del individuo y de la sociedad.

 

A. En ambos casos se presupone:

•  Actividad humana (no hablaremos de ética con respecto a minerales, plantas, animales, sino en cuanto son objeto de la actividad de la persona humana con consecuencias para el Hombre).

•  No programada genéticamente, como pueden ser los instintos, tendencias innatas, sentimientos no controlables.

 

- No impuesta en forma determinante por el entorno (educación, cultura, condicionamiento

reflejo. (Influencias externas que no eliminan la libertad son compatibles con ella)

- Sino basada en conocimiento racional

•  *para un fin buscado como BIEN

•  *con medios elegidos libremente

•  *adecuados a la naturaleza del fin

•  *y adecuados al agente humano en su naturaleza personal y social.

 

•  La Naturaleza humana (esencia del Hombre en cuanto fuente de actividad) exige una razón suficiente doble: de orden biológico , material, y de orden psicológico , espiritual.

 

•  Como parte del mundo viviente, el Hombre tiene en común con otros vivientes (animales) las funciones básicas (nutrición, crecimiento, desgaste, reproducción, muerte) y un conjunto de reacciones a estímulos materiales (sensaciones, instintos). Es una estructura material compleja, capaz de actividad que tiende a su propio desarrollo y conservación, mediante el uso de materiales y fuentes de energía recibidos del entorno.

 

En este nivel no hay responsabilidad ni libertad: la actividad sigue "leyes" de la naturaleza, fijas y sin contenido cognoscitivo reflejo. Aunque sea común hablar de "información genética", no constituye conocimiento.

 

•  En el orden psicológico , el Hombre se especifica como "Animal Racional", capaz de un nuevo modo de conocer, consciente y dirigido a la comprensión de la Verdad como descripción correcta y ordenada de la realidad propia y externa.

 

Un conocimiento verdadero exige objetividad y conformidad con los principios lógicos de identidad, no-contradicción y razón suficiente. Son la base de la racionalidad en cualquier campo, sea Física, Filosofía, Matemática o Teología.

 

La Verdad conocida como expresión de la realidad ordenada y armónica es la Belleza , que satisface de un modo especial y múltiple el deseo de entender relaciones lógicas, formales o esenciales.

 

Y en el desarrollo de una actividad adecuada a su naturaleza, el Hombre encuentra un Bien, inmediato y parcial casi siempre, pero que le estimula hacia un Bien total, imperecedero y trascendente.

 

Porque el resultado de estas actividades es de orden no-material (una realidad que no entra en la definición física, operativa, de la materia) su origen debe encontrarse en un "espíritu" no-material.

 

EMERGENCIA: Origen del Espíritu y de la Ética .

 

Aunque el organismo humano está emparentado con los demás organismos vivientes de la Tierra , y debe verse como condicionado por la evolución biológica, una estructura o evolución físico-química no puede ser razón suficiente de que aparezca algo no-material .

 

Por tanto, el Hombre solamente puede explicarse, desde su primer momento, como debido a un acto de Creación estricta , que une espíritu a una materia adecuada y en un estado evolutivo suficientemente complejo. El cerebro humano es el instrumento de la inteligencia, consciencia y actividad volitiva libre. Ninguna de estas realidades es una "secreción del cerebro", pero no pueden darse sin su correcto funcionamiento orgánico. Un tumor, una droga, dolor fuerte, un golpe o el sueño, hacen imposible pensar o actuar con verdadera libertad.

 

El "Emergentismo" que atribuye la inteligencia a un mero "epifenómeno" de la materia suficientemente organizada, no es una explicación adecuada. Aunque se quiera comparar el cerebro a una super-computadora, falta una causa suficiente –el Programa- para que señales entre neuronas contengan información. Y no hay razón alguna que explique en las transmisiones neuronales la tendencia innegable a la Verdad , Belleza y Bien, que no puede atribuirse a la tendencia natural a la supervivencia ni a una función orgánica concreta. La Inteligencia no es un modo de reaccionar al entorno, sino un modo de conocer tanto lo exterior como lo interior, como ya queda indicado.

 

No sabemos cuándo apareció el primer Hombre. Pero ya en los tiempos más primitivos encontramos en cuevas Arte, instrumentos complejos, tumbas con ofrendas: indicaciones de actividad relacionada con la búsqueda de Verdad, Belleza y Bien. No es prueba de inteligencia el usar palos o piedras para formar un nido, o para romper un hueso para alimentarse, ni el refugiarse de la intemperie en una cueva. Todo esto lo hacen muchos animales por un instinto ciego y necesario.

 

La búsqueda del Bien, aun en el entorno más primitivo de la familia y de la tribu, exige ya una valoración ética del comportamiento de cada individuo. Así podemos hablar de una aparición simultánea de la inteligencia y de la ética, pues encontramos indicaciones de actividad libre y responsable. No porque haya un nuevo órgano que la produce, sino porque hay el Hombre en toda su maravillosa complejidad: espíritu y materia unidos en un todo, un sujeto consciente –un YO personal- que no se rige solamente por instintos programados genéticamente, ni por las presiones del entorno, y que puede actuar aun contra sus instintos (incluso el de supervivencia) por razones de orden superior.

 

DIVERGENCIA: multiplicidad de criterios y comportamientos.

 

Datos históricos e incluso inferencias prehistóricas, nos muestran variedades de comportamiento que son peculiares de grupos humanos separados en entornos diversos. Aun con el denominador común de buscar el Bien y exigir responsabilidades fundadas en derechos y deberes, su concreción cultural es muy diversa.

 

¿Qué es la CULTURA ? En un sentido profundo, que no se detiene en el mero catálogo de manifestaciones artísticas, técnicas, poéticas o religiosas, la Cultura es "el conjunto de ideas, compartidas por un grupo humano, que dan sentido a su vida, tanto en el plano individual como social" . Estas ideas pueden ser más o menos coherentes y aceptables según respondan a lo que todo Hombre ES o, por el contrario, nieguen la dignidad personal, sólo en teoría o también en su aplicación práctica:

•  reduciendo a un nivel inferior a algún grupo por criterios de raza, profesión, lengua, etc. (castas).

•  Negando igualdad humana a la mujer, los hijos no emancipados, los prisioneros esclavizados.

•  Fundando el proceder y el bien social sobre una tergiversación de lo religioso (ej.: sacrificios humanos, prostitución ritual).

•  Considerando otros grupos simplemente como enemigos, objeto de guerra y de pillaje.

 

Todos estos desvíos se han dado en diversos grados, y siguen dándose hoy. Lo que en un entorno concreto está juzgado como éticamente bueno, deseable y admirable, es considerado malo y reprensible en otro. Robo, violencia, infanticidio, promiscuidad, son puntos en que la diversidad de criterio ético es históricamente evidente.

 

Aun en el Derecho, que intenta regular la actividad humana con normas que van más allá del capricho personal, encontramos tales defectos. Recordemos el Código de Hammurabi con su brutal ley del Talión, el derecho romano con respecto a la esclavitud (y los juegos de circo, en que el sufrimiento y muerte se convierten en espectáculo), la ley del más fuerte como modo de establecer la justicia en un combate medieval, el "juicio de Dios", etc.

 

En una sociedad múltiple, fragmentada, sin medios de comunicación adecuados, es muy fácil caer en la situación en que el poderoso –Rey, jefe militar o religioso o ambas cosas – impone su voluntad para su propio beneficio, tratando a los súbditos como objetos útiles, no como personas. El ejemplo más reciente lo hemos visto en el Comunismo: el "Estado" impersonal, tras el que se escuda el dictador despótico, decide y controla todo.

 

Una vez implantado el control que conduce a un "lavado de cerebro" de los súbditos y a su coacción policíaca durante toda la vida, se hace muy difícil el comportamiento ético responsable de los inferiores. Y los que gozan de su posición privilegiada llegan a ser ciegos hacia sus propios desvíos; "Si no actúas como piensas, terminarás pensando como actúas". El mismo pensar crítico y autónomo resulta imposible, y en lugar de actividad libre encontramos los "reflejos condicionados" del animal entrenado en el laboratorio.

 

En el relato del Génesis se presenta el pecado de Adán y Eva como el esfuerzo de convertirse en árbitros independientes de la Ética. "Conocer el Bien y el Mal" es, en lenguaje bíblico, decidir con autonomía total el código de comportamiento, sin referencia a la condición del Hombre como criatura ni a la dignidad de toda persona como "Imagen y Semejanza" del Creador. De ahí brota el crimen de Caín, el abuso sexual, la "corrupción" de Sodoma y Gomorra y de todo el género humano.

 

En nuestros días la divergencia se convierte en virtud con el nombre de apertura mental, ecumenismo, "inculturación", respeto a los demás, siempre implicando la negación de Verdad objetiva y absoluta. El Relativismo teórico se convierte en práctico, con la Moral de Situación, el "seguir la propia conciencia": formas más o menos disfrazadas de querer erigirse en juez autónomo del comportamiento humano. Y éste se rige por criterios de egoísmo económico, orgullo racial o histórico, hedonismo y pereza.

 

Ejemplos claros de las consecuencias de este modo de pensar los tenemos en un Capitalismo que explota a los individuos y a los países más pobres, en el mundo de las drogas, el tráfico humano de la prostitución y pornografía, el deterioro ambiental, la venta indiscriminada de armas con su secuela del terrorismo. Y también en las guerras de "limpieza étnica", deportaciones, corrupción política, separatismo casi tribal: en nombre de la libertad, se niega la convivencia a quienes estorban cualquier concepción anticuada de identidad racial o histórica.

 

Esta es la actitud extendida en nuestros días aun entre quienes –en abstracto- aceptan la dependencia de Dios, en el Cristianismo, Judaísmo, Islam. Confrontaciones internacionales basadas en las diversas concepciones religiosas se convierten en guerras más brutales e indiscriminadas que en ningún período de la historia moderna, y que pueden desembocar en verdaderos conflictos a escala planetaria. El resultado es una anarquía intelectual, moral, económica y social que desemboca en ver al Hombre como un animal autosuficiente, o como una cosa útil para un Estado también sin valores éticos, sea en un régimen de dictadura personal o bajo la avasalladora "dictadura" de una votación democrática, que se considera suficiente para legitimar cualquier proceder y decidir cualquier verdad.

 

CONVERGENCIA Y GLOBALIZACIÓN

 

A lo largo de la Historia , el aislamiento produce divergencia: diversidad genética y cultural. En su aspecto positivo, es esto una fuente de mayor riqueza de formas, que pueden complementarse como facetas distintas que reflejan parcialmente la Sabiduría , Belleza y Bondad del Creador.

 

En el campo de la racionalidad, si uno se olvida de que nuestros esfuerzos y logros son siempre limitados, y nuestra cultura es algo parcial, la riqueza de formas puede llevar a enfrentamientos ideológicos, como ya queda indicado. O puede sugerir, como condición de convivencia, el relativismo en lo que toca a ideas y puntos de vista que influyen en el proceder libre.

 

Si el aislamiento –de personas, tribus, naciones- ha tenido esos efectos nocivos, el contacto e intercambio cultural y de bienes no puede menos de ser beneficioso, siempre que se respete la libertad y derechos de cada uno. Todos podemos aprender mucho de todos. La ignorancia es una negación, y un mayor acervo de conocimientos, en cualquier ámbito, siempre lleva a un mayor desarrollo de lo que es específicamente humano.

 

El pensar debe dirigir el actuar, identificando problemas y escogiendo medios y fines. Por eso no puede haber verdadera libertad sin Verdad, sin información: así lo dice claramente el Papa en su Encíclica " La Fe y la Razón ". Por eso los regímenes tiránicos siempre han intentado restringir y controlar los medios de comunicación: pensemos en la cruel ironía del título del periódico oficial de la Rusia Soviética , instrumento de un "lavado de cerebro" constante : PRAVDA , " La Verdad "! Y pensemos también, dentro de una ficción que apenas llegaba a la realidad comunista, en el libro de Orwell, " 1984" , con la cínica tergiversación del lenguaje para impedir que los esclavos del Estado pudiesen conocer la realidad, no sólo internacional, sino de su entorno inmediato.

 

El mayor instrumento de convergencia por medio de la diseminación de la Verdad , de la Cultura , en una educación ya no restringida a los privilegiados económicamente, fue la imprenta. Los logros de cualquier ser humano de cualquier tiempo y lugar pudieron ponerse al alcance de la mayoría de la población, con libros baratos y fáciles de multiplicar, compartiendo los avances en ciencia, tecnología, estructuras sociales, conocimientos de otras tierras, poesía antigua y moderna. Fue ésta la primera globalización, desarrollada en una Europa con raíces ideológicas comunes – la Cristiandad- pero con facetas múltiples en naciones de poca movilidad humana y económica.

 

En el siglo XX los mayores avances, de impacto social incalculable, se dieron también en la posibilidad de transmitir información casi instantáneamente. Telégrafo y teléfono a nivel individual; Radio y Televisión como medios de alcance nacional e internacional; computadoras en la red de Internet y satélites de comunicaciones a escala planetaria, nos presentan ya con una "aldea global" que llega a describirse como una "consciencia" de la Humanidad entera.

 

Es digno de notar que estos últimos avances fueron imprevistos. Cuando en 1970, con la euforia de haber aterrizado en la Luna , la revista "Newsweek" consultó a los expertos acerca de los avances científicos y tecnológicos previsibles para el resto del siglo XX, nadie mencionó los ordenadores personales ni nada parecido a Internet ni a la telefonía móvil mediante satélites. Hoy apenas puede concebirse la actividad diaria en un país moderno sin esos recursos.

 

Donde el acceso a la información se ve restringido por controles políticos o por limitaciones económicas, el desarrollo se frena. El nivel educativo termina siendo el mejor índice de desarrollo y al mismo tiempo el que produce presión social para cambios que respondan a exigencias de derechos humanos y nivel de vida. Ya no puede existir una sociedad cerrada en sí misma, y la convergencia cultural es un hecho innegable. Puede llevar a la pérdida de peculiaridades locales, incluso de lenguas de poco alcance o incapaces de servir de medio para una educación universitaria. Pero tales pérdidas parecen tolerables en aras de una Humanidad más consciente de su capacidad de progresar para que todo niño tenga las oportunidades que antes sólo gozaban los más privilegiados.

 

También en lo económico hay cada vez mayor intercambio entre los países, y este es el problema más acuciante dentro de la globalización. Proteccionismos y discriminaciones atentan contra el derecho de los pueblos a un desarrollo que garantice el alimento, salud, educación y libertad de cada individuo. Cincuenta años después de la Declaración de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (1948), muchos países miembros no cumplen el compromiso que han firmado y no respetan la libertad de información, religión, proselitismo, asociación y movimiento de sus ciudadanos. Incluso los paradigmas de la democracia niegan en la práctica comercial lo que afirman solemnemente en sus principios democráticos. Todavía falta mucho para que la convergencia convierta a la Tierra en la única casa de la familia humana, como la vieron los astronautas del "Apolo" durante sus viajes a la Luna.

 

No soy un experto en Economía ni en Derecho Internacional para entrar en detalles de lo que hay que corregir. Solamente citaré algunos párrafos del libro El Malestar en la Globalización , escrito por Joseph E. Stiglitz, premio Nobel de Economía en el 2001, y Vicepresidente del Banco Mundial.

 

Hablando de las instituciones que más influyen en el bienestar internacional, FMI (Fondo Monetario Internacional), OMC (Organización Mundial de Comercio), y BM (Banco Mundial) dice el ilustre profesor de la Universidad Columbia (Nueva York):

 

"El mayor desafío no radica simplemente en las propias entidades sino también en los esquemas mentales: la preocupación por el medio ambiente, el asegurar que los pobres tienen algo que decir en las decisiones que les afectan, la promoción de la democracia y el comercio justo son necesarios para lograr los beneficios potenciales de la globalización. El problema estriba en que las instituciones reflejan las opiniones de aquellos ante los cuales son responsables . El típico gobernador del Banco central empieza su jornada laboral inquieto por las cifras de inflación, no de pobreza, y el Ministro de Comercio se fija más en las exportaciones que en los índices de contaminación" (edición de Taurus, Bogotá 2002, p. 271).

 

"El ritmo de la integración global es un asunto importante: un proceso más gradual significa que las instituciones y normas tradicionales no serán arrolladas y podrán adaptarse y responder a los nuevos desafíos. Igualmente preocupante es lo que la globalización puede hacer con la democracia. La globalización, tal como ha sido defendida, a menudo parece sustituir las antiguas dictaduras de las elites nacionales por las nuevas dictaduras de las finanzas internacionales" (ibid., p.308).

 

"Por lo tanto, los países en desarrollo deben asumir la responsabilidad de su propio bienestar. Pueden administrar sus presupuestos de modo que consigan vivir por sus medios, por magra que esta idea resulte, y eliminar las barreras proteccionistas que derraman copiosos beneficios para unos pocos pero fuerzan a los consumidores a pagar precios altos. Pueden imponer estrictas regulaciones para proteger de especuladores foráneos o de los desmanes corporativos locales. Y lo más importante: los países en desarrollo necesitan Estados eficaces, con un poder judicial fuerte e independiente, responsabilidad democrática, apertura y transparencia, y quedar libres de la corrupción que ha asfixiado la eficacia del sector público y el crecimiento del privado" (p. 313).

 

En un resumen ya con valoraciones éticas, la cubierta final del libro dice:"Somos una comunidad global y para convivir debemos cumplir unas reglas equitativas y justas, que atiendan tanto a los pobres como a los poderosos, y reflejen un sentimiento básico de decencia y justicia social. En el mundo de hoy, dichas reglas deben ser el desenlace de procesos democráticos y deben asegurar que se escuche y responda a los deseos de los afectados por políticas y decisiones adoptadas en lugares distantes".

 

La convergencia hacia una ética mundial tiene que basarse claramente en la dignidad del Hombre y en la igualdad de todos ante la sociedad. Como dice el Papa en su Encíclica El Esplendor de la Verdad , la sociedad es para el individuo, no el individuo para la sociedad. Ninguna sociedad tiene un destino eterno; cada ser humano, sí. Sólo el Hombre, por su Inteligencia y Voluntad libre es Imagen y Semejanza del Creador . Esta es la base final de nuestros derechos y deberes, que protegen nuestra dignidad y nos permiten llamar a Dios "Padre" y a todos los hombres "hermanos".

 

ÉTICA PROFESIONAL

 

Según el concepto ya expuesto de Ética como la valoración de la actividad libre del Hombre según las exigencias de su naturaleza racional, esta manera de juzgar nuestra vida será aplicable en todo momento y en toda circunstancia, aun en el supuesto de un ser humano único y aislado de cualquier entorno social. Ante Dios Creador y ante la propia conciencia hay una responsabilidad que exige conformarse a una "ley" que sirve de regla de conducta apropiada. A ella debe ajustarse el uso de nuestras potencias materiales y espirituales, aunque esa utilización no tuviese repercusiones en la sociedad. Somos responsables de los bienes recibidos, vida, inteligencia, afectividad, capacidad creativa.

 

En el ámbito social – necesario para el propio desarrollo- nuestra actividad afecta de hecho más o menos directamente a la familia, a los compañeros de trabajo, a la nación y a toda la Humanidad, presente y futura. Desde la producción y distribución de alimentos y proporcionar cobijo y protección, hasta el influjo de la Ciencia, la Tecnología y el Arte, lo que hacemos u omitimos es de consecuencias muy amplias.

En este influjo social encaja la Ética Profesional. Cada uno de nosotros, por elección o necesidad, tiene un trabajo, una profesión, que es –obviamente- un medio de subsistencia porque llena una necesidad más o menos importante y amplia. Sin esta multitud de profesiones apenas podría haber progreso material ni cultural. Desde la caza y pesca más primitiva, la preparación de los útiles adecuados, de vestido y comida, la práctica de la agricultura, la enseñanza, la arquitectura, y tecnología múltiple, hasta la medicina, la jurisprudencia e incluso las artes liberales –como la pintura, la música, la poesía- han sido áreas de dedicación más o menos exclusiva de diversas personas con talento y entrenamiento adecuado para un fin concreto. Esto significa la profesionalidad: la capacidad reconocida de ofrecer un servicio para el bien de quienes no pueden conseguir la satisfacción de una necesidad de cualquier orden por sus propios medios de talento, tiempo o cualidades físicas (propias o de las técnicas a su alcance).

 

Porque se ofrece un bien, se espera y exige una recompensa proporcionada al esfuerzo requerido para obtenerlo, ya en la actividad misma que se realiza, ya en la preparación previa. Quien trabaja es acreedor con respecto al beneficiario de su trabajo. La idea de remuneración –de salario o compensación final- es de ámbito universal, sea en el reparto del alimento obtenido en la caza, la pesca o agricultura, sea en recibir los medios de subsistencia adecuada por otra labor de orden material, cultural o incluso meramente recreativo (deporte, entretenimientos variados).

 

Puesto que la profesión busca y ofrece un bien, su primer deber ético es la negación de producir un mal. Como en el juramento Hipocrático –de tanta tradición en la Medicina- el primer deber es "no dañar". Y el daño, en el amplio campo de las diversas profesiones, puede ser físico, psicológico, cultural o económico. Si por negligencia culpable, déficit de formación requerida, engaño interesado, se rompe la relación de confianza implícita entre el cliente y el profesional, la Ética de la profesión se lesiona. Ya en el primer código legal conocido, y antes mencionado, el de Hammurabi, se establecía el castigo (según la inhumana "Ley de Talión") para un constructor de casas cuya obra se derrumba y causa la muerte de un inquilino. Hoy se piden cuentas a responsables de construcciones, aparatos domésticos, a pilotos de aviación o barcos, etc. Quien se presenta oficialmente como capaz de hacer algo bien y pide una remuneración correspondiente, sufre las consecuencias de sus errores o descuidos y de los males que de ellos se siguen.

 

Más reprobables, obviamente, serán las actividades en que se busca el propio beneficio indebido abusando de la confianza del que solicita la actividad profesional. En casos en que el abuso no es fácil de detectar, es tentador hacerlo, o para evitar trabajo (por ejemplo, no conectando adecuadamente las tuberías en un edificio) o para no ser culpado de algo improcedente, o para mantener una dependencia que continúe produciendo nuevos ingresos (el ejemplo más o menos ficticio del albañil que repara una gotera y rompe otras tejas para que le vuelvan a llamar). Quien maneja dinero ajeno puede fácilmente ocultar o tergiversar compras, préstamos, operaciones bancarias. Ya desde tiempos bíblicos se mencionan influencias sobre jueces y poderes públicos, con algún tipo de soborno económico o de medro social, y su presencia en nuestra sociedad forma un fondo de corrupción que ha retrasado el progreso de pueblos enteros y continúa siendo una lacra de muchos países, como causa de pobreza y de inseguridad pública.

 

Entrando en ámbitos actuales en que la Ética profesional de hecho peligra, es posible dar como ejemplos -no exhaustivos pero suficientes- cuatro tipos de actividad donde responsabilidades morales y jurídicas deben tenerse en cuenta. Nos fijaremos en los campos de control social (política), económico (comercio e industria), cultural (enseñanza e investigación) y control de la persona (medicina, psicología, biología).

 

La política tiene, casi universalmente, una connotación negativa, de oportunismo, venalidad, medro personal o de un partido. Se comentan como excepciones admirables los casos de políticos sacrificados, "de manos limpias", que no se aprovechan del poder para llenar cuentas bancarias ocultas en Suiza o para perpetuar una dinastía de familia o imponer un culto a la personalidad de un autoproclamado "bienhechor de la Patria". Se consigue el poder en elecciones democráticas con promesas de honradez, transparencia y eficiencia para el bien de los votantes y del país entero, pero pocas veces se da el cumplimiento cabal de esas promesas. Se ha dicho que "todo poder corrompe, y el Poder Absoluto corrompe absolutamente". ¡Qué contraposición al dicho bíblico, que busca la razón de la misericordia de Dios en su Poder Infinito!.

 

Y si esto ocurre en regímenes democráticos, es mucho más evidente en todo tipo de dictaduras, que no se sienten obligadas a rendir cuentas ni a buscar el apoyo subsiguiente para una re-elección. En lugar de ver a la política como la dedicación honrada y total al bien común, se la utiliza como medio de satisfacer ambiciones egoístas, en que el propio beneficio –material o de soberbia autosuficiente- es el único criterio y motor de actividad.

 

Como ideal cristiano, recordemos el propuesto por Cristo con su ejemplo: "Yo no he venido a ser servido, sino a servir" "El que de vosotros sea el primero, que sirva a los demás". El único título oficial del Papa es ser "Siervo de los siervos de Dios".

 

En el mundo de la economía, desde el trabajo personal de un artesano hasta el control de salarios, de medios de producción, de la Bolsa, de sistemas de mercado, la Ética exige constantemente no anteponer el dinero a la persona. Si la esclavitud fue -durante siglos- la mayor aberración socioeconómica, en forma menos obvia sigue siendo hoy una enorme lacra con la explotación de los débiles, trabajo inhumano de niños, salarios de miseria, competición desleal entre empresas y países. Ya en la Revolución Industrial de hace dos siglos se creó la imagen de un proletariado sin dignidad humana ni horizonte de progreso alcanzable, de donde surgieron el Marxismo-Comunismo por una parte y el Capitalismo brutal por otra, ambos extremos condenados repetidas veces por la Iglesia.

 

En el nivel profesional de quienes manejan los resortes de la Bolsa, la utilización indebida de conocimiento privilegiado, el engaño y la extorsión más o menos encubierta, son faltas éticas mencionadas repetidamente en los medios de comunicación. Espionaje económico, robo de patentes, engaño publicitario, son otros ejemplos de una "profesionalidad" en que la Ética se puede despreciar con frecuencia.

 

El mundo del saber tiene también exigencias éticas que no deben olvidarse. Quienes estudian están moralmente obligados a alcanzar el nivel de conocimiento que supone su título académico. Quienes enseñan son responsables de su función de educadores y formadores en el sentido pleno de estas palabras. Desde el pequeño engaño de copiar en un examen hasta el soborno del profesor para tener un aprobado, hay una variedad de posibles faltas éticas que pueden darse aun en el caso de personas famosas, que parecen inmunes a la crítica aunque –por ejemplo- reciban un estipendio por una conferencia anunciada sobre un tema concreto cuando luego no lo desarrollan en modo alguno.

 

El plagio, el apropiarse del trabajo ajeno –sobre todo de subordinados en un grupo de investigación- el no dar crédito cuando es debido, el retocar o aun inventar datos, son fenómenos que una y otra vez han salido a la luz pública aun en centros famosos. Como extremo ridículo, se ofrecen "doctorados" por correo que supuestas universidades confieren por una cantidad de dinero. Un título que es un engaño si se presenta como prueba de competencia y saber.

 

Finalmente, las profesiones que tratan en un modo directo a la persona humana tienen una especial necesidad de observar normas éticas que protegen a sus clientes. La medicina –sea orgánica o psicológica- establece una relación de intimidad y confianza en el profesional donde cualquier abuso es intolerable. Desde el secreto –que es algo casi sagrado- hasta el uso de placebos o técnicas poco fiables sin el consentimiento del paciente, la relación médica debe siempre fundarse sobre el respeto a la persona, que nunca es una cosa ni un animal de laboratorio. Tal vez el capítulo más negro en la historia de abusos médicos sea la supuesta experimentación científica en los campos de concentración de los nazis.

 

Sin llegar a esos extremos, hoy es conocido el influjo de compañías de seguros para limitar el gasto negando tratamientos adecuados, mientras hospitales y clínicas de todo tipo se esfuerzan en extraer todo el beneficio económico de cada paciente, con múltiples referencias y pruebas caras e innecesarias.

 

Pero es en el campo de la Biología y sus posibles aplicaciones médicas donde la Ética tiene hoy sus mayores desafíos. Técnicas de fecundación in vitro , de clonaciones, trasplantes de órganos, aborto y eutanasia, van directamente –en muchos casos, si no en todos- contra el precepto de Hipócrates, "ante todo no hacer daño" a nadie . No se justifica el hacerlo a un embrión que no puede protestar aunque eso cure a un adulto que es cliente del médico. Ninguna persona humana puede ser sometida a una intervención médica si no es para su propio bien (con un consentimiento informado si es posible), y no como fuente de piezas de repuesto para otro.

 

Cuanto más el Hombre puede hacer, dominando la naturaleza, su entorno, y aun su propio cuerpo, más necesario es ver la totalidad de la persona, Imagen y semejanza de Dios, que se hizo Hombre en Cristo para darnos la máxima dignidad posible. Sólo el hombre justifica como razón suficiente el hecho de la Creación: somos la cumbre de cuanto existe de orden material y Dios mismo es miembro de nuestra raza.

 

LA ÉTICA DESDE DIOS

 

Si la Ley del Decálogo se resumía en amar al prójimo como a uno mismo , todavía el prójimo se entendía comúnmente como el que pertenecía a la misma entidad social y religiosa. No había conciencia universal ni idea clara de derechos de la persona humana como tal. Fue Cristo el que anuló tales límites, insistiendo en la dignidad de todo ser humano, cuyo Padre celestial da sus bienes a justos y pecadores. Ante la aparente generosidad de Pedro, dispuesto tal vez a perdonar hasta siete veces, el Señor exige el perdón siempre, como condición necesaria para que el Padre perdone. Los pobres, los niños, las mujeres: todos los estamentos sociales sin protección adecuada aun en la sociedad teocrática de Israel, son los que Él aprecia y pone como ejemplo para entrar en el Reino, mientras los ricos –considerados obviamente como favoritos de Yahvé por su prosperidad- son presentados como los menos capaces de encontrar la puerta estrecha que lleva a Dios.

 

"Sed perfectos como vuestro Padre Celestial es perfecto" : la norma ética más audaz jamás propuesta, completando y haciendo más explícito el mandato de la Ley "Sed Santos, porque yo soy santo" . Nada menos que la perfección divina puede ser modelo de lo que Dios quiere de nosotros: una perfección que no consiste en ritos externos ni en palabras más o menos grandilocuentes, sino en la rectitud del corazón, abierto al que se define como Amor infinito, capaz de dar a su propio Hijo por nuestra salvación.

 

La Ética cristiana no es un altruismo humanitario que se basa solamente en un sentido de hermandad de especie, como puede haberlo por instinto en cualquier grupo de animales. Menos aún se funda en una búsqueda de mutuo apoyo por razones de egoísmo implícito. Nos sabemos hijos de Dios, hermanos de Cristo, llamados a compartir la felicidad de Dios mismo. Y sabemos que todo ser humano tiene esa dignidad y ese destino, aun aquellos que existieron miles de años antes de la Encarnación y los que nunca oyeron hablar de la Buena Nueva de la venida del Hijo de Dios hecho Hombre: Dios quiere verdaderamente y sin excepción que todos se salven, y a todos da los medios necesarios, aunque no podamos decir cómo lo hace. El Cielo no tiene fronteras ni restricciones de inmigración, y debemos pensar en tantos que hoy nos parecen olvidados de la sociedad moderna como conciudadanos nuestros en esa nueva Tierra y Nuevo Cielo que nos espera a todos.

 

El código ético cristiano se centra en Cristo: "Lo que hacéis a uno de estos más pequeños, a Mí me lo hacéis" . Y la descripción del juicio donde se definen los que pueden llamarse verdaderos hijos del Padre y los que no han querido serlo, se hace en términos solamente de la actitud hacia los más necesitados: los hambrientos, oprimidos, los que no tienen quien les ayude aun para darles un vaso de agua. En Cristo se da la convergencia perfecta de todo lo humano y divino, y en Él debe encontrarse toda plenitud, de tal manera que el Padre solamente puede reconocer como suyos a quienes se parecen al Hijo en quien tiene todas sus complacencias.

 

"Tanto amó Dios al mundo que le dio a su único Hijo para salvarlo" . Este es el Amor que explica la Redención y que inspiró a tantos seguidores de Cristo que lo dejaron todo y lo dieron todo, hasta sus vidas, por ayudar a los demás a ser verdaderamente imágenes de Dios, ahora y por siempre. La labor benéfica de la Iglesia , a lo largo de veinte siglos y en todos los lugares del mundo, no tiene comparación en ninguna empresa humana de ayuda desinteresada.

 

Aun con todas las limitaciones e imperfecciones propias de la flaqueza humana, las vidas de sacrificio de miles y miles de "siervos de los siervos de Dios" permiten llenar muchas páginas de que podemos enorgullecernos en la historia del Cristianismo, mientras su ejemplo nos enseña que imitar a Cristo no es el dar lo mínimo exigido, ni es aceptable esa ética de mínimos que a veces parece ser todo lo que se propone para curar el mundo. El remedio verdadero para tanta pobreza, opresión, abandono y dolor es el imitar al que dio hasta la última gota de su Sangre.

 

La ética cristiana no mide hasta dónde se puede llegar sin perder a Dios eternamente. Al contrario, es una actitud de generosidad y de amor. PORQUE DIOS ES AMOR.

P. Manuel Carreira SJ 

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